LA VALIJITA
de PoesíaPresencia
Soberana reina
todo el rincón de la casa
pasea los muebles
una fotografía que mira
ese verde
brotando
al borde
la tierra.
Celeste
fuerza el paso
de una mano que acompaña
a contraluz del minuto
en el extremo vacío
de una ventana
resistiendo.
A la mágica
no le sobran detalles
-el vapor cuece lo amargo,
engrandece alimento-
y es todas las mañanas
las tardes
permanecer.
un solitario
legado
de guerrero que busca
estaquea el horizonte
para esperar que la dueña
vuelva a enredarle
pelo entre sus dedos
y llene la casa
cuarto por cuarto
de un dulzor
inconmensurable
infinito.
Conciencia
“I know little or nothing
concerning myself”.
(Walt Withman)
Prefiero desenterrar
cavar hondo
hasta sorpender al ojo
puñete que purga
No creo
en la derrota
como me resbala
sentir sin ver
En este terreno
escurridizo
desnudo el cuerpo
grito al margen
aunque no suene
al otro lado de los cielos
Hablo de las negaciones
que estrellan
hablo de recibir
esas floridas escamas
criar alas
claudicar.
Convocar la palabra
Abarca ya
poema
este no decir
tu fondo
pies depositados al mundo
eco solemne
a esta soledad
que ilumina
porque no otorga
nace ahora
o aniquila
al ardor de todo
perdura
los segundos
o quema.
Abarca ya
poema
o muere.
Despierta

Como encendida
vuelve
en el centímetro último
a caer
la palabra cierta
en su no manifiesto
corona la noche
con un verso o dos
solo por bordear
este silencio.
Refugios
Este poema
no dicho
del castillo que construiste
las voces
los días
esta pared
no una cruzada
para encontrar
enjaulada
la orilla de todo lo que
nos desconoce
a la hora
justo dique
o partida
en mi rincón de la palabra.
Olvido

Estas excusas del vacío
de una luna
que sólo llevo en la piel
si cansada esta frontera
surge la música
en la sombra de no mirarte.
Temporalidad

Desaliento
lo sencillo en este no estar
o esa suavidad
de sacarme la piel
unida al silencio
comprender
no es tu suelo
este viento en las cortinas
Lógica sensible
Deja vú o ultimar el reencuentro
Salvipuleados por
frenesí
aletargados
en la desmemoria
o fuego quizás
tapan la cama
como jergón de ropa vieja
salpicando una vez
y otra
el diario húmedo sobre la mesa
las manos en qué cucha
remediando
almacenar el vacío en frascos pequeños
no ofrece caricia
silabear una mueca
o dos
a la entrega
check your mail
referir entonces
cierto compacto de sensaciones
o motivos suficientes
nadan los gestos
se reconocen
muerden
envenenan
stop.
acaso las perras
derroten la tarde
sobrevivan
la mirada cómplice
desgarren en pedazos
tanto guiño sabido
tanto recuerdo flojo
alguna vez
queja
o abraza.
Voyage

Arremolina o pasaje
y París celeste
al fondo
la pesada estructura
desploma en sonido
desastre natural
/una mujer celebra el viento
a las 6 de la mañana/
mientras
miedo destiempo
apacigua el viaje
Córdoba
veredas
cierto frenesí
peatonal
un grito atravesado
o guarida barrial
levitar es ensayo
permanecer en ella
o el intento
y París
celeste
al fondo.



